Comunicándose con su hijo
Cuando los niños preguntan sobre la muerte
Muchos padres con cáncer u otras enfermedades graves dicen que una de sus mayores preocupaciones es que su hijo pueda hacerles una pregunta sobre la muerte. A veces, esta preocupación interfiere con la voluntad de los padres de tener una conversación con su hijo sobre su diagnóstico o tratamiento. Cuando un niño hace la pregunta: "¿Vas a morir?", algunos padres prometen que nunca morirán y otros tratan de esquivar la pregunta diciendo: "Todos moriremos alguna vez". Desafortunadamente, ninguna de estas respuestas involucra a un niño de una manera que lo ayude a lidiar con sus preocupaciones reales y puede dejar al niño solo con preguntas sin abordar sobre la salud de sus padres.
Perspectiva y honestidad
Una serie de principios clave lo ayudarán a responder las preguntas de su hijo. Usted debe comprender realmente qué es lo que el niño se está preguntando o qué le está preocupando cuando le hace una pregunta sobre la muerte. Reconocer cómo los niños entienden la muerte en las diferentes etapas de desarrollo le ayudará a formular su respuesta de una manera que probablemente tenga más sentido para su hijo.
Es aconsejable que la respuesta sea fundamentalmente veraz, por lo que es importante comprender su estado médico. Hablar de su enfermedad con honestidad le enseñará a su hijo que usted es digno de confianza y que la honestidad se valora en su familia. Al mismo tiempo, usted desea presentar su respuesta de una manera que anime al niño a sentirse lo más seguro posible dentro de un período de tiempo particular y le asegure que se pueden esperar actualizaciones si las cosas cambian.
- Primero, pídale a su hijo que le ayude a comprender qué lo llevó a hacer esta pregunta. ¿Existe alguna preocupación específica? ¿Ha escuchado algo? ¿O su hijo asume que todos mueren de cáncer?
- Enfóquese en lo positivo. Dependiendo de la verdad sobre su situación médica, usted puede decirle a su hijo que algunas personas sí mueren de cáncer, pero que usted y sus médicos no están preocupados por esa posibilidad ahora.
- Hágale saber a su hijo cuál es el objetivo de su atención médica en este momento. ¿Le están preparando para evaluar dónde está el cáncer y cuál será el plan de tratamiento adecuado? ¿Está en tratamiento con un plan para hacer más pruebas para ver cómo está funcionando el tratamiento en semanas o meses? ¿Está en remisión? ¿Tiene una recurrencia que se está evaluando o sus médicos están considerando un tratamiento adicional?
- Explíquele lo qué haría el tratamiento si todo sale bien. Algunos ejemplos: El objetivo de la cirugía es remover la mayor parte del tumor y que la quimioterapia elimine las células cancerosas restantes. El objetivo de este tratamiento es mantener los tumores lo más pequeños posibles durante el mayor tiempo posible para poder vivir con ellos durante mucho tiempo. El objetivo de la radiación es hacer más pequeño el tumor que me causa el dolor de espalda.
- Identifique un período de tiempo en el que su hijo no necesite preocuparse por su supervivencia. Algunos ejemplos: No esperamos ningún cambio importante en mi salud este verano, pero si algo cambia, te lo haré saber. Nadie debe estar preocupado por mi muerte en las próximas semanas y planeo disfrutar cada día, y espero que tú puedas hacer lo mismo.
- Explique el objetivo del tratamiento actual. Si tiene un cáncer avanzado y está en transición a cuidados paliativos o de confort, hágale saber a su hijo que más quimioterapia o radiación no reduciría el tamaño de sus tumores ni lo ayudarán a vivir más tiempo con su cáncer. Hágale saber a su hijo que su plan es vivir el mayor tiempo posible, pero que esto no incluirá el uso de ninguno de los tratamientos que no han funcionado. Si su hijo nota cambios en usted, como más fatiga, menos movilidad u otros síntomas asociados con el progreso del cáncer, reconozca que estas observaciones son precisas y que usted también está triste porque el cáncer ha crecido y continúa propagándose.